OPTIMA LAB

OPTIMA LAB es una red productiva que ayuda a personas y organizaciones a ser más efectivas para lograr sus resultados por medio del aprendizaje basado en la experiencia.

IX jornadas OPTIMA LAB: El poder de la revisión periódica

“Si a la larga somos los artífices de nuestro propio destino, a corto plazo somos cautivos de las ideas que hemos engendrado.”
                                                                                                                                                                             Friedrich August Von Hayek

 

Una de las ventajas de la revisión en GTD es que actualiza tu sistema para tener confianza de que todo está bajo control.

En mi experiencia, además es un buen momento para ver que ha pasado desde la última revisión, que cosas he hecho, cuales están pendientes todavía, y cambiar un poco el rumbo, en caso de  ser necesario. De alguna forma es empezar de nuevo.

En las jornadas OPTIMA LAB ademas,  la revisión es compartida con mis compañeros Antonio José, David, Jerónimo, Jordi, José Miguel y Paz. La revisión que hacemos en OPTIMA LAB, me sirve posteriormente para revisar el resto de mis áreas. Además de engrasar la máquina, este suele ser un buen momento para cambiar piezas, algunas por desgaste y otras para mejorar las que había. Estas jornadas han sido uno de esos momento de cambio de piezas intensivo, tanto en OPTIMA LAB como en el resto de mis áreas. Tras unas semanas de puesta a punto comienzan las primeras pruebas, convencido de que la mejora merece la pena. Hay que hacerse al nuevo sistema, pero en las vueltas de calentamiento me empiezo  poco a poco a encontrar cómodo, todo parece indicar que vendrán buenos resultados.

Es necesario seguir probando, cambiando y mejorando, pues el cambio es continuo, y no termina nunca.

En otro orden de cosas, estas jornadas han servido para volver a ver a Jesús en persona y renovar material fotográfico de la mano de Xavier Vila, que además de buen fotógrafo en lo personal me ayudo a descubrir algunas cuestiones de imagen que sin duda me van a ser útiles en el futuro. También contamos con la inestimable ayuda de Cristina García de Quesada intentando compensar, con sorprendente éxito, aquello que a algunos, la naturaleza no nos dio.

 

VIII Jornadas OPTIMA LAB: Revisando creencias

VIII Jornadas OPTIMA LABEn el último post del año anterior mis deseos de año nuevo eran “ser crítico con lo que aprendes, con lo que lees, con lo que crees y con tus propios hábitos”. Intentando evitar caer en el dicho castizo de “consejos vendo, para mí no tengo”, lo primero que he hecho, siguiendo la praxis artesana, es experimentarlo en primera persona.

En las VIII jornadas OPTIMA LAB, que hemos celebrado los pasados 12 y 13 de enero en el Escorial, hemos tenido la primera oportunidad colectiva de revisar nuestras creencias. Revisar aquello que crees te ayuda a cambiar lo que haces, modificar tus hábitos y, por tanto, nos ayuda a evolucionar como personas y como red. Es un ejercicio de humildad, honestidad y deseo de mejora. No es primera vez que lo hacemos, ni necesitamos unas jornadas para hacer revisión, pero una de las cosas que favorecen los encuentros presenciales es el de reafirmar aquello que va bien, como es el trabajar sin agenda, y revisar aquello que entendemos que tiene margen de mejora. Como en casi todo, en la raíz del asunto suele estar el problema y, por supuesto, la solución.

En estas jornadas el asunto a revisar ha sido nuestra relación con los receptores de nuestras propuestas de mejora de la efectividad. En una interpretación errónea de esfuerzo artesano por ser respetuosos con los receptores de nuestras soluciones a lo largo de este tiempo, hemos sacrificado parte de nuestra comunicación con ellos. La clave de esta revisión la aportó sin duda Jordi Fortuny, la nueva incorporación a la red. Nuestro exceso de celo por ser respetuosos no puede dejar a un lado el acercarnos de manera genuina a proponer soluciones a un problema real, como es la escasa efectividad. Teniendo el respeto suficiente, y acercándonos con interés genuino para plantear soluciones, es donde se encuentra el punto óptimo para la comunicación artesana.

En todas las jornadas contamos con personas ajenas a la red, que nos aportan una visión diferente sobre algún punto que queremos revisar, y que nos ayudan a evitar caer en el pensamiento de grupo. En esta ocasión, aunque no había nadie de fuera de la red, Jordi nos ha aportado una visión fresca sobre un tema que va a ser uno de los ejes este año 2017, el año de la efectividad para OPTIMA LAB. Buscando el punto medio de acercamiento genuino para plantear soluciones de manera no invasiva, o como diría Eugenio Molini, cambiando el mundo sin hacer daño, vamos a llevar a cabo diferentes acciones para la transformación en el ámbito de la efectividad personal. Esto es para nosotros lo que Paz Garde ha bautizado como Responsabilidad Social Artesana (RSA).

2017 va a suponer un viaje apasionante, en el que ya estamos subidos los nodos de la red, Antonio José, David, Jerónimo, Jesús, Jordi, José Miguel y Paz. Te invito a acompañarnos.

VII jornadas OPTIMA LAB: Experiencia Productiva en red

VII jornadas OPTIMA LABDel 22 al 24 del pasado septiembre volvimos a reunirnos los miembros de OPTIMA LAB, como ya empieza a ser tradición en el Euroforum de San Lorenzo del Escorial. A pesar de que ya son varias jornadas en las que nos presentamos sin un calendario definido de tareas, no deja de sorprenderme la potencia que tiene el hecho de no planificar el trabajo en el tiempo, y organizarlo en base a los criterios de tiempo disponible, energía, y en última instancia, prioridad. Tal y como se plantea en Gettings Things Done (GTD), teniendo en cuenta que la premisa del contexto, que son las jornadas, ya estaba definida. Digo que no dejo de sorprenderme, porque a pesar de esa indefinición tradicional a la que las organizaciones están acostumbradas, hemos conseguido avanzar trabajo y tareas como no había visto en ninguna de las organizaciones en las que he participado, y además cada vez lo hacemos de manera mas efectiva. Todavía hay muchos que siguen operando bajo los viejos cánones de la gestión del tiempo, y demás trucos y secretos ancestrales. Lo más provechoso de estas jornadas para mí, sin duda es que todo aquello que defendemos, lo hemos contrastado puesto a juicio, y validado, no solo a nivel individual, sino también como grupo. Por este motivo, estando plenamente convencidos de lo que hacemos, nos hemos marcado como reto, que para OPTIMA LAB 2017 sea el año de la efectividad. Tras 7 jornadas presenciales, e innumerables jornadas online de trabajo, tanto síncrono como asíncrono, ha llegado el momento de mostrar de manera abierta, aún más si cabe de lo que ya lo hacíamos, todo aquello que vamos descubriendo en base a nuestra propia experiencia. Tendréis más noticias muy pronto.

Las jornadas, una vez mas, han dado para mucho. Hemos continuado pivotando en el desarrollo del trabajo en red basado en los roles de Belbin, puesto que aunque hay mucha experiencia acumulada, nos mantenemos en beta permanente para mejorar tanto a nivel individual, como de red.

Ha habido oportunidad de avanzar en aquellos proyectos que tenemos en marcha online, y para los que es más óptimo avanzar de forma de presencial. Como ya es costumbre, hemos contado con la presencia de un experto, en este caso Laura Mateos, para trabajar habilidades transversales que en cada jornada intentamos mejorar, en este caso hemos trabajado comunicación no verbal.

Las jornadas también nos han servido para seguir conociendo los últimos avances de la formación oficial de GTD en España, de la mano de nuestro compañero de la red y Master Trainer de la David Allen Company, Jeronimo Sanchez.

Puedes conocer más de estas jornadas leyendo las crónicas de Antonio José Masiá, David Sánchez, Jerónimo Sanchez, José Miguel Bolivar y Paz Garde.

Uno de los retos que tenemos en la red, y mío propio como ya indicaba en este post, es hacer con sentido, y gran parte del sentido de lo que hacemos lo define el carácter artesano de lo que hacemos. En este sentido, es para mí una validación de peso, las palabras de un ARTESANO con mayusculas, como es Julen Iturbe, que sin duda indican que vamos por buen camino. Muchas gracias.

Grandes y apasionantes retos de aquí a diciembre, de cara al año 2017, año de la efectividad. Seguimos avanzando.

¿Qué es la consultoría artesana?

Consultoría artesanaNo es extraño que cuando participo en algún foro, y los participantes han leído mi curriculum, alguien acabé preguntándome, “oye, ¿qué es eso de la consultoría artesana?” La consultoría artesana es de esos conceptos fáciles de enunciar, pero tremendamente difíciles de entender y asimilar. Para enunciar que es la consultoría artesana, bastaría decir que es aquella que sigue los principios del manifiesto de la consultoría artesana. En la página de la consultoría artesana, existe un apartado donde puedes adherirte, expresando tu apoyo al manifiesto, para declararte públicamente consultor artesano. Es relativamente sencillo manifestarte consultor artesano. Se tarda muy poco en añadir unas palabras de apoyo al manifiesto, para sumarte a las 739 personas que ya se han adherido al mismo.

¿Qué significa entonces “SER” consultor artesano?

“SER” consultor artesano con mayúsculas es otro cantar. Con motivo del 2º aniversario de mi adhesión al manifiesto, quisiera compartir estas reflexiones a modo de “renovación de la adhesión al manifiesto” que en su día hice.

Entiendo que la pertenencia a este grupo de personas que se consideran “consultores artesanos” está algo indefinida, como el pertenecer a un equipo de fútbol, a una hermandad de penitencia, a un “casal” de las fallas, o a una peña de San Fermín. Realmente para pertenecer a un equipo de fútbol, ¿es necesario ser abonado, o acaso el requisito es ser accionista? Quizá alguien sin ninguna vinculación expresa a dicho club de fútbol es capaz de recitar las alineaciones de cada partido de los últimos 10 años y ha visto todos sus partidos por televisión, aunque no sepa exactamente ni dónde se encuentra el campo de su equipo, ¿Es acaso esta persona menos aficionada que los otros? Es complejo determinar la pertenencia a un grupo como el de los consultores artesanos y, sobre todo, el grado de pertenencia. A veces es más sencillo determinar algo por exclusión que por inclusión.

Para ello, acotando el grupo, y por una cuestión gramatical,  podemos decir con cierto grado de certeza que lo forman consultores y, dentro de los consultores, sólo pertenecen a él los que son artesanos. Con lo cual la primera exigencia es que seas consultor y, de entre todos los consultores, los artesanos son los que tienen cabida en este grupo.

¿Por qué artesanos?

Esta reflexión me hace identificarme aún más con el término, puesto que lo artesano es algo que he vivido desde pequeño. Mi padre tenía una empresa de estructuras metálicas, que allá por los años 60 fabricaba, cuando pocos lo hacían, diferentes tipos de transformados metálicos. Hacía un poco de todo, desde ventanas hasta fábricas de conservas llave en mano. Desde que tengo uso de razón, y antes, tuvo que decidir entre uno de estos 2 modelos productivos, el industrial o el artesano. Mi padre eligió el artesano. El modelo artesano, al contrario de lo que muchos pueden creer, no implica para nada falta de innovación, ni mantener la forma de trabajar de “siempre”. Al contrario, supone precisamente una labor constante de innovación para mantenerse al día en las últimas tendencias. Ser artesano implicaba elegir entre construir 4 hipermercados de esos que aparecieron como churros en las afueras de las ciudades desde finales de los 90, todos iguales, o adaptarse al espacio de una vieja almazara, y sobre ella desarrollar una ampliación que permita incluir en el mismo espacio el doble de maquinaria. Mi padre eligió la 2º opción. Era más difícil, no eran tan rápidos sus resultados, pero sus proyectos todavía hoy pueden verse allí donde están. Lo otro lo podía hacer cualquiera; lo que hacía mi padre, requería una especialización de la que pocos en aquella época eran capaces. Cuando empezó, viajaba a Bilbao al menos una vez por semana, porque en Andalucía no había acerías, para aprender cosas nuevas. Yo concibo lo artesano así, dar soluciones no evidentes a los problemas y, para mí, la declaración de la consultoría artesana refleja, en el ámbito de la consultoría, aquello que mi padre eligió en el ámbito de los transformados metálicos. En mi preocupación por profundizar en esta definición, en las últimas jornadas de innovación de OPTIMA LAB, pedí a mis compañeros que trabajáramos nuestra definición de consultoría artesana. Fruto de ese trabajo, concluimos que la consultoría artesana es una: “Manera alternativa de entender la consultoría para la mejora de las organizaciones, desde la cercanía con las personas, el conocimiento compartido y el compromiso con el aprendizaje basado en la experiencia.”

Consultores artesanos según OPTIMA LAB

Es una manera alternativa, porque de manera activa se diferencia de la consultoría industrial, ofreciendo soluciones personalizadas y óptimas.

Se basa en la cercanía con las personas, porque parte de la premisa que únicamente a través de las personas, poniéndolas en el centro de cualquier proceso de cambio, se pueden transformar las organizaciones, ya que, como afirma el maestro Moliní, «las personas solo cambian sin quieren».

Los consultores artesanos buscan compartir de forma abierta su conocimiento, poniendo por delante su experiencia como aval, al servicio de los demás de manera abierta, y con la apertura al diálogo del que admite que pueda existir prueba en contrario a sus tesis.

Como decía al principio, es difícil definir quien es consultor artesano, y mucho más el grado de artesanía desarrollado. Sin embargo, es relativamente sencillo establecer que cuanto más industrial sea tu forma de actuación, menos artesana será. Esto se puede ver en cada uno de los adjetivos de la consultoría artesana de nuestra definición. Si, por ejemplo, no compartes de forma abierta, o en tus diálogos no das derecho a réplica, o practicas el acercamiento intrusivo hacia tus potenciales clientes, no eres artesano, y además empobreces tu propio aprendizaje y el de los demás.

Tras 2 años como consultor artesano, y asumiendo el camino que queda por delante, hoy me siento cada vez más artesano.

By | 4 Septiembre, 2016|Categories: Off-Topic|Tags: , |0 Comments

VI jornadas #optimalab: Volviendo a la universidad

“La educación ya no puede ser de propiedad exclusiva del estado.” Peter F. Drucker

La palabra universidad procede del origen latino “universitas” o universal. A lo largo del medievo, este vocablo se utilizaba para denominar cualquier comunidad en su aspecto colectivo, como, por ejemplo, “universitas generis humanis”, que se refiere a todo el género humano. En este sentido, también se podía usar como conjunto de unidades, o la totalidad de una cosa. En el caso de la educación, el término completo era “Universitas Magistrorum Et Scholarium“, que hacía referencia a la reunión de maestros y alumnos en torno al saber.

En el año 533, “universitas” acoge el sentido de gremio, entendido este como una suerte de unidad jurídica de las agrupaciones de profesores y alumnos, hasta entonces no circunscritas a lugares físicos, y que irían agrupándose a partir de entonces, dando lugar a los campus. Durante mi época universitaria, los dos campus de la Universidad Complutense, Moncloa y Somosaguas, perdían durante julio y las primeras semanas de agosto su protagonismo, cediéndoselo al Euroforum del Escorial que, en sus dos campus, Infantes y Felipe II, concentraban la mayor parte de la antes mencionada reunión entre maestros y alumnos.

Cursos verano UCMLa universidad, en sus orígenes, no estaba circunscrita a espacios físicos, sino al intercambio de conocimientos, pero el ser humano, en su desarrollo basado en la experiencia, al menos en mi caso, no puede obviar el lugar donde se produjeron esos intercambios “universitarios”, que ya para siempre conformarán en mi razón ese anclaje entre Euroforum y Universidad.

Hemos realizado 6 jornadas de innovación en OPTIMA LAB, de las cuales 3 han sido en el Euroforum del Escorial, y aunque de forma más o menos consciente tenía presente la unión universitaria al sitio, no ha sido hasta estas últimas donde he podido hacer explícita dicha vinculación. Esto ha sido facilitado por coincidir el final de las jornadas, con el inicio del montaje de los cursos de verano, que comenzarían escasas horas después de terminar las jornadas.

Sin embargo, decir que las jornadas OPTIMA LAB es volver a la universidad solamente por compartir espacio, sería traicionar el origen mismo del término, y todo su significado.

Reflexionando acerca de estas sensaciones a lo largo de las jornadas, he podido encontrar varias causas por las que las jornadas OPTIMA LAB son universitarias, en el más estricto sentido del término, más allá de los muros que las sustentan.

Algunas razones son:

  1. En las jornadas nos reunimos un grupo de personas con deseo común de mejora y aprendizaje, basado en el intercambio y la experiencia.
  2. Conformamos esta comunidad universitaria personas de orígenes del saber diversos, pero con un solapamiento fértil de intereses. Leyendo las diferentes crónicas de José Miguel, Antonio José, Jerónimo, David y Paz se entiende perfectamente esto último.
  3. En la universidad originaria, las personas estaban en el centro, siendo lo importante el valor que cada uno de ellos aportaba. En nuestro caso, en cada jornada hemos compartido experiencias con diferentes personas. En esta ocasión pudimos desvirtualizar a Alberto Almoguera, con el que ya compartíamos conocimiento online, y hemos podido hacerlo presencialmente. Y, por este mismo motivo, echamos en falta a Jesús Serrano, al que esperamos vuelva a acompañarnos en breve.
  4. Las jornadas siempre cuentan con una parte de aprendizaje transversal. En esta ocasión contamos con María Montaña Redondo, magnífica persona, y excelente profesional, que nos aportó conocimiento en dress-code. Jero nos presentó la formación oficial de Getting Things Done (GTD) en España y Antonio José nos actualizó conocimientos acerca de los últimos avances del iOpener Institute en cuanto a felicidad en el trabajo, aplicados a la red.
  5. En estas jornadas seguimos investigando, entre otras cosas, la forma de trabajar sin agenda, y estableciendo el “know-how” para hacerlo de forma óptima. Definimos el significado para nosotros de algunos términos, como el de consultor artesano. La universidad debe desarrollar conocimiento útil y aplicable; nosotros lo hacemos en cada jornada.

El nuevo papel de la universidad

La universidad, en los entornos VUCA en que nos movemos, debe replantearse su papel en la sociedad, y adaptarse a la nueva situación, basándose en los orígenes que motivaron su aparición. Uno de los principales retos es evitar convertirse en expendedora de títulos obtenidos a base de responder preguntas sin cuestionar las respuestas.

Como ya decía en el vídeo que encabeza el post, magnífico trabajo de Oscar Moussa, tengo la sensación de estar contribuyendo a desarrollar dentro del ámbito de la efectividad, los estándares del futuro. ¿Que hay más universitario que eso?

By | 10 Julio, 2016|Categories: Efectividad|Tags: , , , , |0 Comments