red productiva

VIII Jornadas OPTIMA LAB: Revisando creencias

VIII Jornadas OPTIMA LABEn el último post del año anterior mis deseos de año nuevo eran “ser crítico con lo que aprendes, con lo que lees, con lo que crees y con tus propios hábitos”. Intentando evitar caer en el dicho castizo de “consejos vendo, para mí no tengo”, lo primero que he hecho, siguiendo la praxis artesana, es experimentarlo en primera persona.

En las VIII jornadas OPTIMA LAB, que hemos celebrado los pasados 12 y 13 de enero en el Escorial, hemos tenido la primera oportunidad colectiva de revisar nuestras creencias. Revisar aquello que crees te ayuda a cambiar lo que haces, modificar tus hábitos y, por tanto, nos ayuda a evolucionar como personas y como red. Es un ejercicio de humildad, honestidad y deseo de mejora. No es primera vez que lo hacemos, ni necesitamos unas jornadas para hacer revisión, pero una de las cosas que favorecen los encuentros presenciales es el de reafirmar aquello que va bien, como es el trabajar sin agenda, y revisar aquello que entendemos que tiene margen de mejora. Como en casi todo, en la raíz del asunto suele estar el problema y, por supuesto, la solución.

En estas jornadas el asunto a revisar ha sido nuestra relación con los receptores de nuestras propuestas de mejora de la efectividad. En una interpretación errónea de esfuerzo artesano por ser respetuosos con los receptores de nuestras soluciones a lo largo de este tiempo, hemos sacrificado parte de nuestra comunicación con ellos. La clave de esta revisión la aportó sin duda Jordi Fortuny, la nueva incorporación a la red. Nuestro exceso de celo por ser respetuosos no puede dejar a un lado el acercarnos de manera genuina a proponer soluciones a un problema real, como es la escasa efectividad. Teniendo el respeto suficiente, y acercándonos con interés genuino para plantear soluciones, es donde se encuentra el punto óptimo para la comunicación artesana.

En todas las jornadas contamos con personas ajenas a la red, que nos aportan una visión diferente sobre algún punto que queremos revisar, y que nos ayudan a evitar caer en el pensamiento de grupo. En esta ocasión, aunque no había nadie de fuera de la red, Jordi nos ha aportado una visión fresca sobre un tema que va a ser uno de los ejes este año 2017, el año de la efectividad para OPTIMA LAB. Buscando el punto medio de acercamiento genuino para plantear soluciones de manera no invasiva, o como diría Eugenio Molini, cambiando el mundo sin hacer daño, vamos a llevar a cabo diferentes acciones para la transformación en el ámbito de la efectividad personal. Esto es para nosotros lo que Paz Garde ha bautizado como Responsabilidad Social Artesana (RSA).

2017 va a suponer un viaje apasionante, en el que ya estamos subidos los nodos de la red, Antonio José, David, Jerónimo, Jesús, Jordi, José Miguel y Paz. Te invito a acompañarnos.

VII jornadas OPTIMA LAB: Experiencia Productiva en red

VII jornadas OPTIMA LABDel 22 al 24 del pasado septiembre volvimos a reunirnos los miembros de OPTIMA LAB, como ya empieza a ser tradición en el Euroforum de San Lorenzo del Escorial. A pesar de que ya son varias jornadas en las que nos presentamos sin un calendario definido de tareas, no deja de sorprenderme la potencia que tiene el hecho de no planificar el trabajo en el tiempo, y organizarlo en base a los criterios de tiempo disponible, energía, y en última instancia, prioridad. Tal y como se plantea en Gettings Things Done (GTD), teniendo en cuenta que la premisa del contexto, que son las jornadas, ya estaba definida. Digo que no dejo de sorprenderme, porque a pesar de esa indefinición tradicional a la que las organizaciones están acostumbradas, hemos conseguido avanzar trabajo y tareas como no había visto en ninguna de las organizaciones en las que he participado, y además cada vez lo hacemos de manera mas efectiva. Todavía hay muchos que siguen operando bajo los viejos cánones de la gestión del tiempo, y demás trucos y secretos ancestrales. Lo más provechoso de estas jornadas para mí, sin duda es que todo aquello que defendemos, lo hemos contrastado puesto a juicio, y validado, no solo a nivel individual, sino también como grupo. Por este motivo, estando plenamente convencidos de lo que hacemos, nos hemos marcado como reto, que para OPTIMA LAB 2017 sea el año de la efectividad. Tras 7 jornadas presenciales, e innumerables jornadas online de trabajo, tanto síncrono como asíncrono, ha llegado el momento de mostrar de manera abierta, aún más si cabe de lo que ya lo hacíamos, todo aquello que vamos descubriendo en base a nuestra propia experiencia. Tendréis más noticias muy pronto.

Las jornadas, una vez mas, han dado para mucho. Hemos continuado pivotando en el desarrollo del trabajo en red basado en los roles de Belbin, puesto que aunque hay mucha experiencia acumulada, nos mantenemos en beta permanente para mejorar tanto a nivel individual, como de red.

Ha habido oportunidad de avanzar en aquellos proyectos que tenemos en marcha online, y para los que es más óptimo avanzar de forma de presencial. Como ya es costumbre, hemos contado con la presencia de un experto, en este caso Laura Mateos, para trabajar habilidades transversales que en cada jornada intentamos mejorar, en este caso hemos trabajado comunicación no verbal.

Las jornadas también nos han servido para seguir conociendo los últimos avances de la formación oficial de GTD en España, de la mano de nuestro compañero de la red y Master Trainer de la David Allen Company, Jeronimo Sanchez.

Puedes conocer más de estas jornadas leyendo las crónicas de Antonio José Masiá, David Sánchez, Jerónimo Sanchez, José Miguel Bolivar y Paz Garde.

Uno de los retos que tenemos en la red, y mío propio como ya indicaba en este post, es hacer con sentido, y gran parte del sentido de lo que hacemos lo define el carácter artesano de lo que hacemos. En este sentido, es para mí una validación de peso, las palabras de un ARTESANO con mayusculas, como es Julen Iturbe, que sin duda indican que vamos por buen camino. Muchas gracias.

Grandes y apasionantes retos de aquí a diciembre, de cara al año 2017, año de la efectividad. Seguimos avanzando.

VI jornadas #optimalab: Volviendo a la universidad

“La educación ya no puede ser de propiedad exclusiva del estado.” Peter F. Drucker

La palabra universidad procede del origen latino “universitas” o universal. A lo largo del medievo, este vocablo se utilizaba para denominar cualquier comunidad en su aspecto colectivo, como, por ejemplo, “universitas generis humanis”, que se refiere a todo el género humano. En este sentido, también se podía usar como conjunto de unidades, o la totalidad de una cosa. En el caso de la educación, el término completo era “Universitas Magistrorum Et Scholarium“, que hacía referencia a la reunión de maestros y alumnos en torno al saber.

En el año 533, “universitas” acoge el sentido de gremio, entendido este como una suerte de unidad jurídica de las agrupaciones de profesores y alumnos, hasta entonces no circunscritas a lugares físicos, y que irían agrupándose a partir de entonces, dando lugar a los campus. Durante mi época universitaria, los dos campus de la Universidad Complutense, Moncloa y Somosaguas, perdían durante julio y las primeras semanas de agosto su protagonismo, cediéndoselo al Euroforum del Escorial que, en sus dos campus, Infantes y Felipe II, concentraban la mayor parte de la antes mencionada reunión entre maestros y alumnos.

Cursos verano UCMLa universidad, en sus orígenes, no estaba circunscrita a espacios físicos, sino al intercambio de conocimientos, pero el ser humano, en su desarrollo basado en la experiencia, al menos en mi caso, no puede obviar el lugar donde se produjeron esos intercambios “universitarios”, que ya para siempre conformarán en mi razón ese anclaje entre Euroforum y Universidad.

Hemos realizado 6 jornadas de innovación en OPTIMA LAB, de las cuales 3 han sido en el Euroforum del Escorial, y aunque de forma más o menos consciente tenía presente la unión universitaria al sitio, no ha sido hasta estas últimas donde he podido hacer explícita dicha vinculación. Esto ha sido facilitado por coincidir el final de las jornadas, con el inicio del montaje de los cursos de verano, que comenzarían escasas horas después de terminar las jornadas.

Sin embargo, decir que las jornadas OPTIMA LAB es volver a la universidad solamente por compartir espacio, sería traicionar el origen mismo del término, y todo su significado.

Reflexionando acerca de estas sensaciones a lo largo de las jornadas, he podido encontrar varias causas por las que las jornadas OPTIMA LAB son universitarias, en el más estricto sentido del término, más allá de los muros que las sustentan.

Algunas razones son:

  1. En las jornadas nos reunimos un grupo de personas con deseo común de mejora y aprendizaje, basado en el intercambio y la experiencia.
  2. Conformamos esta comunidad universitaria personas de orígenes del saber diversos, pero con un solapamiento fértil de intereses. Leyendo las diferentes crónicas de José Miguel, Antonio José, Jerónimo, David y Paz se entiende perfectamente esto último.
  3. En la universidad originaria, las personas estaban en el centro, siendo lo importante el valor que cada uno de ellos aportaba. En nuestro caso, en cada jornada hemos compartido experiencias con diferentes personas. En esta ocasión pudimos desvirtualizar a Alberto Almoguera, con el que ya compartíamos conocimiento online, y hemos podido hacerlo presencialmente. Y, por este mismo motivo, echamos en falta a Jesús Serrano, al que esperamos vuelva a acompañarnos en breve.
  4. Las jornadas siempre cuentan con una parte de aprendizaje transversal. En esta ocasión contamos con María Montaña Redondo, magnífica persona, y excelente profesional, que nos aportó conocimiento en dress-code. Jero nos presentó la formación oficial de Getting Things Done (GTD) en España y Antonio José nos actualizó conocimientos acerca de los últimos avances del iOpener Institute en cuanto a felicidad en el trabajo, aplicados a la red.
  5. En estas jornadas seguimos investigando, entre otras cosas, la forma de trabajar sin agenda, y estableciendo el “know-how” para hacerlo de forma óptima. Definimos el significado para nosotros de algunos términos, como el de consultor artesano. La universidad debe desarrollar conocimiento útil y aplicable; nosotros lo hacemos en cada jornada.

El nuevo papel de la universidad

La universidad, en los entornos VUCA en que nos movemos, debe replantearse su papel en la sociedad, y adaptarse a la nueva situación, basándose en los orígenes que motivaron su aparición. Uno de los principales retos es evitar convertirse en expendedora de títulos obtenidos a base de responder preguntas sin cuestionar las respuestas.

Como ya decía en el vídeo que encabeza el post, magnífico trabajo de Oscar Moussa, tengo la sensación de estar contribuyendo a desarrollar dentro del ámbito de la efectividad, los estándares del futuro. ¿Que hay más universitario que eso?

By | 10 julio, 2016|Categories: Efectividad|Tags: , , , , |0 Comments

Del modelo laboral tradicional al trabajo en red del siglo XXI

Trabajo en redUna de las palabras más utilizada en los últimos años ha sido la palabra crisis. En vez de utilizar la 3ª definición de la RAE, que es la que se ha venido utilizando estos años, me voy a quedar con la 1ª, “Cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados”. Y es que, en los últimos años, hemos contemplado una serie de cambios importantes, que ya venían siendo vaticinados desde tiempo atrás, y que al contrario de lo que pueda parecer no se han generado por la coyuntura económica mundial, aunque esta haya actuado de catalizador para acelerar estos cambios. Me refiero concretamente a los modelos laborales de la nueva forma de trabajo, el trabajo del conocimiento, que ya definiera Peter Drucker en el siglo pasado y que consideraba un cambio trascendental que no comenzó en este siglo, sino en el pasado: “La productividad del trabajador del conocimiento es el mayor de los desafíos del siglo XXI. En los países desarrollados, es el primer requisito para su supervivencia.”.

Las crisis, de manera lógica suele generar una tensión entre lo que está por venir y la inercia de lo que existe. El como se actúe en ese proceso de cambio es decisivo para que esa transición concluya en una transformación profunda o en un completo fracaso. Para poder desarrollar cambios hay que atender a 2 aspectos fundamentales: Que cambio quiero realizar (fondo), y como lo quiero realizar (forma). El fondo del cambio es el pilar sobre el que se cimenta el cambio, nuestro destino, el núcleo del asunto. La forma, sin tener la trascendencia que tiene el fondo, suele ser sin embargo la principal causa de fracaso de los cambios si no se hace de manera adecuada.

La gestión de las crisis no es algo nuevo, el hombre lleva intentando resolverla desde la antigüedad. Ya en Roma existía la figura del “Dictator” que era una persona nombrada por el senado para resolver situaciones especialmente delicadas, normalmente en tiempo de guerra. El Dictator ostentaba plenos poderes para decidir ante una situación de especial complejidad. Para limitar poder, el tiempo que podía estar en el cargo no era nunca superior a 6 meses. Esta medida, que en un contexto concreto podía tener sentido, acabó degenerando hasta llevar a Julio César a autoproclamarse “Dictador vitalicio”, hecho que le llevo a ser asesinado, y a la consecuente abolición de la dictadura. Una circunstancia que se suele obviar en estos casos, es que toda legitimidad de origen debe ir acompañada de legitimidad de ejercicio, por este motivo tener en cuenta la forma es trascendental.

Mas adelante, se establecerán diferentes formas de gestionar la relación entre los hombres, formuladas en los distintos contratos sociales de Hobbes, Locke y Rousseau, donde se formulaban diferentes formas de gestionar cambios sociales. Incluso teorías políticas como el comunismo plantean un periodo de transición, que llaman sus autores dictadura del proletariado. Todos ellos tenían definido claramente su fondo, pero encontraron su mayor dificultad en la forma de desarrollarlo.

Con la experiencia que nos aporta la historia, se pueden sacar varias conclusiones que, en su mayoría, son reflexiones de José Miguel Bolivar en su blog, que suscribo al 100%,y van entrecomilladas, yo me he limitado a organizar en 5 puntos con el objeto de establecer una lista de partida, sobre los cuales seguir desarrollando la idea.

1. La base de todo es el compromiso.

  • Las personas solo se comprometen si quieren, lo fundamental es fomentar la autonomía. Si una persona no es consciente de para qué hace las cosas, difícilmente podrá motivarse y comprometerse a hacerlas y, aún menos, a mejorarlas o a innovar. José Miguel Bolivar
  • “La solución a la falta de compromiso en las organizaciones no pasa por más control ni por más gestión, sino por más autocontrol y más autogestión”.
  • “El problema no son las personas, sino las organizaciones que dificultan el compromiso”.

2. Los objetivos deben ser claros

  • “Si las personas no saben a qué se debe lo que está ocurriendo, difícilmente podrán reaccionar de forma adecuada ante ello. Creo que este desconocimiento es uno de los motivos por el que mucha gente sigue viviendo en un universo paralelo y parece no enterarse, o no querer enterarse, de lo que está pasando”.

3. El cambio es mejor hacerlo despacio y de manera paulatina

  • La adaptación supone crear hábitos de trabajo y destruir parte o todos los existentes.

4. El cambio ha de ser colectivo

  • “Sabemos que la inteligencia colectiva existe y que ninguno de nosotros es tan listo como todos nosotros. La información hace tiempo que dejó de ser poder solo por disponer de ella. Ahora, la información solo es poder cuando se actualiza y se comparte. ¿Y qué mejor forma de actualizar y compartir información que a través de conversaciones?”
  • “Sobra comunicación basura, formada por críticas, directrices, instrucciones, órdenes, cotilleos, comunicados, quejas, políticas y normas y falta conversación genuina, que se construye con feedback de calidad y reconocimientos sinceros y a tiempo pero, sobre todo, se construye con preguntas, indispensables para que una conversación sea genuina”.
  • “Que las personas expresen de forma sistemática sus expectativas, debatan sobre sus puntos de vista, compartan opiniones, proporcionen feedback, se comprometan públicamente y participen en la toma de decisiones de forma integrativa nos parece indispensable para que la comunicación Interna deje paso a la Conversación Genuina necesaria para superar las obsoletas jerarquías y dejar paso a las redes productivas del futuro.”

5. Hay que pasar de las jerarquías y las ordenes a estructuras planas

  • “Las viejas estructuras jerárquicas son un impedimento en la evolución hacia las organizaciones inteligentes. El jefe sabe porque es jefe (aunque nos lo quieran vender al revés). Y como ya lo sabe todo, no necesita aprender y, por consiguiente, no necesita preguntar. El problema es que una conversación sin preguntas difícilmente será una conversación genuina”.
  • “Es imprescindible que las organizaciones aprovechen al máximo la inteligencia colectiva que poseen, algo que difícilmente ocurrirá mientras la mayoría de las personas de la organización siga pendientes de que la minoría que les lidera les marque el camino a seguir”.
By | 20 noviembre, 2015|Categories: Off-Topic|Tags: , , |0 Comments

III y IV jornadas OPTIMA LAB. Construyendo red con mirada artesana

OPTIMA LAB grupo

OPTIMA LAB es una red productiva que ayuda a personas y organizaciones a ser más efectivas para lograr sus resultados por medio del aprendizaje basado en la experiencia y nuevas metodologías centradas en las personas.

Si decimos a cualquiera que para obtener estas 35 palabras íbamos a necesitar 2 encuentros presenciales, uno en Elche (Alicante), a principios de junio y otro en Las Matas (Madrid) ahora en septiembre, quizá mas de uno pondría en duda ese trabajo de efectividad que llevamos tan a gala. Pero sin embargo, para los incrédulos, y en nuestro descargo, he de decir que estas 2 jornadas hemos hecho muchas más cosas, pero son de esas que no se ven.

No se si alguna vez al llegar a casa del familiar de un amigo cercano, de esos que conocéis todo y que apenas tiene secretos con vosotros, notáis una especie de ambiente familiar, elementos comunes que te recuerdan a tu amigo y te hacen sentir como si realmente estuvieras en la casa de tu propio amigo. Esto suele ocurrir también cuando conoces a los hermanos o a los padres de esos buenos amigos, y de algún modo eres capaz de detectar grandes semejanzas en carácter, forma de ser y de actuar, manías, etc. Yo, que siento con orgullo el hecho de haberme educado en el Colegio San José de Villafranca de los Barros, institución perteneciente a la Compañía de Jesús, percibo estas semejanzas cada vez que llego a una institución regentada por jesuitas. Cada institución que he visitado tiene una serie de elementos comunes, que sin saber explicarlos, ni tan siquiera enumerarlos, hacen que cuando llegas a cada uno de esos lugares te sientas como en casa. No podría decir de manera precisa si es la forma de hacer lo que hacen, el como lo hacen, sus gentes o alguna otra cosa, lo cierto es que de alguna manera detectas, sin necesidad de que te lo digan, esa ideosincracia que envuelve todo lo que la Compañía toca.

A lo largo de estas 2 jornadas hemos definido esas 35 palabras que nos definen como red, pero sobre todo, de alguna manera que no acierto a transmitir en estas lineas, hemos ido forjando nuestras señas de identidad, señas que marcan y nos definen como grupo, señas que imprimen carácter y nos definen como comunidad, y que de alguna manera queremos que cualquier persona que trate con cada uno de nosotros sea capaz de percibir como común a todos, y además personal de cada uno. Sin duda estas señas de identidad no terminan de construirse nunca e irán evolucionando con la propia evolución de OPTIMA LAB, pero entendemos que a lo largo de este primer año de vida hemos generado un poso común que va calando lento pero firme en cada uno de nosotros. Cabe ademas destacar la grandeza que supone el hecho de que ademas de las cuestiones comunes hemos sentado las bases para la construccion propia de cada uno de los nodos de la red, puesto que si solo tenemos elementos comunes acabaremos siendo la misma cosa y por tanto engullidos en la mediocridad de lo comun. Para nosotros también es una seña de identidad desarrollar la idiosincracia propia de cada uno de los nodos de la red, puesto que huimos del concepto igual y preferimos el concepto equivalente, ese que permite ser todos y ser uno al mismo tiempo, ese que nos ayuda a ser más como grupo y ser mejor como persona individual.

Tras esas 35 palabras se esconde año y medio de trabajo efectivo, innovación, y evolución como grupo y como personas, en el que si hay una cosa que tenemos clara, es que todo esta por hacer, y que vamos sentando bases solidas para realizarlo.

En las III jornadas se despidió de la red nuestro compañero Silvestre Segarra al que hay que agradecer la organización de las III jornadas y todas sus aportaciones que sin duda han sumado para llegar a ser lo que somos hoy.

No me gustaría dejar de agradecer a Juanjo Brizuela y a Naiara Perez Villareal su contribucion en ese trabajo de construccion de esos elementos comunes que nos distinguen, así como a Pablo Ortuño las fotos que serán la base de la nueva imagen en la que estamos trabajando.

Comenzamos a trabajar ya en las V jornadas que tendrán lugar en diciembre para seguir avanzando con Jose Miguel,Paz, David, Jero, Antonio José, Jesus y Quique en el desarrollo de metodologías centradas en las personas.