Elegir es fácil, cuando lo haces con sentido

Elección con sentido

Le pedí fuerzas a Dios, para poder concretar mis logros. Y Él me debilitó, para que aprendiera humildemente a obedecer…
Le pedí salud para poder hacer grandes cosas. Y me dio enfermedad y dolor para que pudiera hacerlas mejores…
Le pedí riquezas para llegar a ser feliz. Y me otorgó la pobreza para que aprendiera a ser sabio…
Le pedí el poder, para así obtener el elogio de los hombres.
Me concedió la debilidad, para que llegara a necesitarlo…
Le pedí todas las cosas, para poder disfrutar de la vida. Me dio la vida, para que pudiera disfrutar de todas las cosas…
No conseguí nada de lo que pedía… pero obtuve todo lo que había esperado.
Casi a pesar de mí mismo, mis mal formuladas plegarias fueron escuchadas.
¡Soy, entre los hombres, el más rico!

Texto en la entrada del instituto de rehabilitación y salud Física de Nueva York

En estos días donde he comenzado mi revisión anual, más intensa que otros años puesto que intuyo que se acerca un fin de etapa, fruto de una evolución profunda y llena de retos que 2016 trae debajo del brazo.

Buscando recursos con los que afrontar los nuevos desafíos que están por venir recordé el texto que encabeza este post, y que me ayudó en otros momentos a tomar decisiones. Releer cosas que te inspiraron en el pasado aporta a los textos una dimensión nueva, y matices renovados que aplicar a la nuevas circunstancias. Este texto, preside la entrada del instituto de rehabilitación física de Nueva York, un lugar donde el esfuerzo y el deseo de superación son la tarjeta de visita de todos los que allí acuden.

El texto me llama la atencion, sobre todo por lo que encierra detrás en cuanto a la actuación con propósito. A lo largo de la de la vida, y durante el constante proceso de elección que se deriva de ella, nos empeñamos en elegir caminos desalineados con nuestro propósito, incluso aunque a veces tengamos claro el resultado a alcanzar, llegar se nos hace difícil por no tener coherencia entre lo que hacemos y lo que somos.

Actuar con propósito implica no solo definir el resultado que queremos alcanzar, también supone necesariamente coherencia a la hora de encaminarte a conseguirlo. En 2016 mi principal reto será definir el resultado a alcanzar en un intenso proceso de elección que lleva algunos días abierto, y actuar con coherencia en base a mis decisiones y mi propósito, puesto que no se puede actuar de otra manera. Bueno, miento, puede actuarse de otra manera, pero no tendría sentido.

By | 2016-04-22T10:59:13+02:00 18 diciembre, 2015|Categories: Efectividad|Tags: , , , , |0 Comments

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