Si quieres ser mas efectivo, la clave es no hacer #habitolunes (VII)

No hacerHace 2 semanas resumíamos los hábitos implementados hasta el momento para ser conscientes de lo trabajado hasta el momento y de esta manera poder mantener lo bien hecho y trabajar aquello en lo que hay que mejorar.

Sin contar el hábito de hoy nos quedan 10 hábitos más por implementar. Hábitos que, si los implementas de la manera adecuada son la base sobre la que se cimenta GTD.

Normalmente cuando hablamos de productividad personal, siempre nos viene a la cabeza hacer más, tenemos la creencia de que la productividad personal esta asociada a la cantidad, esto nos ocurre porque asociamos productividad personal a eficiencia, y es cierto, uno de los componentes básicos de la productividad personal es la eficiencia, pero si queremos dar un salto de calidad, debemos preocuparnos del otro componente fundamental, la eficacia. La eficacia es hacer mejor. Esto explica porqué muchos días en los que no hemos parado de hacer cosas tenemos la sensación de no haber hecho nada y otros que hemos hecho muy pocas, no queda la satisfacción de haber avanzado muchísimo.

Para ser productivos de verdad hay que ser capaz de reunir eficacia y eficiencia, que es lo que se conoce como efectividad, porque de nada sirve remar de manera muy eficaz en sentido contrario al que queremos ir.

Por este motivo, y puesto que solemos tener anclado el concepto eficacia a productividad, esta semana vamos a trabajar con este hábito el concepto de eficacia, para conseguir hacer mejor, que no es otra que centrar nuestra atencion en aquello que realmente tiene impacto, aunque sea necesario a veces sacrificar el hacer mas, el equilibrio es el que nos permitirá llegar a la efectividad, que es al final lo que buscamos, la suma equilibrada de eficacia y eficiencia.

Pero, ¿Como podemos hacer mejor? Una de las herramientas más potentes que podemos utilizar para hacer mejor, es elegir que no hacer. Si sabemos perfectamente que no hacer, ganaremos claridad con aquello que queremos hacer y nos será mas fácil enfocarnos en ello.

GTD WorkFlow

 

En  GTD, tal y como explica Jose Miguel Bolivar en su libro «Productividad personal» lo que marcará la diferencia entre lo que hay que hacer y no hacer esta al procesar lo que ya nos hemos habituado a capturar. Una vez respondida la pregunta ¿Que es?, pregunta fundamental para definir el significado de lo capturado, y a la que dedicaremos un hábito entero, respondemos la pregunta decisiva para saber si hay que hacerla o no, que es responder a la pregunta ¿Requiere acción? En GTD solo requieren acción 3 tipos de tareas:

1º Las que tienen una fecha limite objetiva, que ya vimos cuales eran, no importa que la fecha objetiva sea dentro de mucho tiempo, requieren acción también. También requieren acción las acciones siguientes de cada proyecto con fecha objetiva.

2º Las tareas para las que no hacer nada antes de la próxima revisión semanal tendrá consecuencias indeseables.

3º Las tareas para las que existe un compromiso personal firme e irrevocable de hacer algo antes de la próxima revisión semanal.

Todas las demás «cosas» capturadas no las va a hacer antes de la próxima revisión, con lo cual podrás centrarte en las otras que si tienes que hacer porque cumplen las tres premisas antes mencionadas. En próximos hábitos veremos como gestionar lo que no tienes que hacer, y lo que tienes que hacer, por ahora ya has ganado claridad sobre las tareas en las que centrarte, y lo que por ahora hay que evitar.

Espero tus avances y comentarios. Hasta la semana que viene.

By | 2016-04-22T13:30:05+02:00 3 agosto, 2015|Categories: Efectividad|Tags: , , , , |4 Comments

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  1. […] aquí sigue aplicando el principio de que lo importante es no hacer, como ya vimos en anteriores post, por lo que debemos evitar la delegación de cosas que no son realmente necesarias y que generan […]

  2. […] en cuenta esta premisa, hacer mejor se consigue, como ya veíamos en el capitulo VII, eligiendo que no hacer , y haciendo bien las cosas cosas que tenemos que hacer, no lo importante, puesto que el criterio […]

  3. […] ante la situación de que si no se daban una de las tres circunstancias del capítulo VII de esta serie, esa “cosa” no requería acción, y por tanto solo cabía una de estas 3 […]

  4. […] Casi todas las tareas que tienen fecha objetiva suelen tener un plazo amplio y razonable para realizarlas. Si no es así, el problema es que has negociado mal la fecha de entrega, que aunque venga impuesta, si es imposible, no tiene sentido aceptarla. En el trabajo del conocimiento solemos tener más tareas que hacer que tiempo disponible. Una cuestión fundamental, por tanto, es diferenciar aquello que tienes que hacer de lo que no tienes que hacer; puedes ampliar información de este asunto en este post. […]

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