contextos

Haz lo que sepas, con lo que tengas, allí donde estés

quemar naves

Haz lo que sepas, con lo que tengas, allí donde estés

Theodore Roosevelt

 

Parece no estar claro el origen de la frase «Quemar las naves». Las 2 versiones más aceptadas, con parecidos significados, se atribuyen a Hernán Cortés durante la conquista de México y a Alejandro Magno al llegar a la costa Fenicia.

El objetivo de quemar los barcos con los que habían llegado hasta allí no era otro que disponer de una buena razón para seguir adelante. En el caso de Alejandro Magno, el objetivo era enfocar a sus hombres en el único objetivo de avanzar hacia un enemigo que les triplicaba en número, porque la única manera de avanzar era hacerlo en los barcos del enemigo.

Vivimos en una época donde todo cambia muy deprisa. Ese continuo cambio puede ser visto como una amenaza a lo ya conseguido, o como una oportunidad de evolucionar y reinventarse cada día. Uno de los principales lastres y creencias limitantes con los que solemos encontrarnos es precisamente ese miedo a perder. A veces es necesario algo de ligereza, asumir retos y, sobre todo, tener en cuenta que cada día hay menos cosas seguras. Todo cambia, todo evoluciona muy rápido y lo que ayer era seguro hoy está obsoleto.

En mi experiencia, uno de los hábitos de GTD® que más me ayuda a fomentar esa necesidad de seguir creciendo es el de utilizar los contextos. Elegir con confianza lo mejor que puedo hacer en cada momento supone para mí una liberación que me ayuda avanzar.

En GTD® se piensa para decidir una sola vez, y es durante la fase de  aclarar el significado de aquello que has capturado. Una vez que has pensado y decidido qué hacer y qué no, en el día a día eliges qué hacer en cada momento. La elección sobre qué hacer para avanzar con aquello que ya decidiste con anterioridad no es al azar, sino que se lleva a cabo en función de una serie de criterios limitantes (lugar, herramienta, persona, tiempo disponible y energía disponible). Este proceso de filtrado gradual te ayuda a priorizar mejor y a ejecutar con confianza el resultado de tu elección, sabiendo que es precisamente eso – y no ninguna otra cosa – lo que tiene más sentido hacer en ese momento. Para mí, una confianza clave para avanzar hacia el futuro.

Y tú, ¿Cómo avanzas en el día a día?

By | 2017-10-25T20:35:24+02:00 25 octubre, 2017|Categories: Efectividad|Tags: , , |0 Comments

Los contextos de GTD facilitan alcanzar la Experiencia Productiva

Contexto Experiencia Productiva

«La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía.» Gandhi

La Experiencia Productiva es aquel estado que se produce cuando estas haciendo en un momento determinado aquello que consideras que es lo que tienes que hacer, de forma relajada, sin que vengan distracciones a la mente, y con el mínimo esfuerzo. La sensación de Experiencia Productiva se circunscribe a cualquier aspecto de nuestra vida, tanto del trabajo como de la vida personal.

Una de las dificultades más comunes para hacer aquello que tienes que hacer, es tener la información necesaria para elegir, y saber por cuáles tareas no tienes que preocuparte.

La gran mayoría de las personas han alcanzado alguna vez ese estado en el que, como suelen decir, «el tiempo se les pasa volando». Este estado provoca una sensación de calma y control, asociada a un estado de enfoque en la realización de una tarea.

Pero entonces, ¿Qué es lo que te saca de la Experiencia Productiva?

Dos de las cosas que suelen sacarnos de este estado son:

  1. Acordarnos de algo que no hemos hecho y que tendríamos que hacer, pero no es posible hacer en este momento, como por ejemplo recordar cuando no estamos en el trabajo que tenemos que preguntar a un compañero un dato que necesitamos.
  2. Estar seguros de que lo que estamos haciendo ahora es lo más adecuado según nuestras posibilidades actuales, y de que no deberíamos estar haciendo otra cosa.

En estas dos situaciones, trabajar por contexto, según la metodología Getting Things Done (GTD), nos va a facilitar superar las dos dificultades anteriores, y por tanto contribuye a mantener nuestra Experiencia Productiva.

Cuando trabajamos por contexto conseguimos, entre otras muchas cosas, despreocuparnos de aquello que no podemos hacer, bien por estar fuera del lugar, carecer de la herramienta, o estar ausente la persona con la que necesitamos contactar. También descartamos aquellas tareas que supongan dedicar más tiempo o energía de la que tenemos.

Nos quedan entonces solo las acciones que realmente podemos hacer, de manera que nos aseguramos estar haciendo lo que hay que hacer. La tranquilidad que aporta el saber que estás haciendo lo adecuado, es decisiva para crear esa Experiencia Productiva tan deseada.

Como conclusión, podemos decir que trabajar por contexto, es una de las mayores contribuciones de GTD a crear tu Experiencia Productiva.

Y tu, ¿trabajas por contexto? ¿Cuántas veces has alcanzado tu Experiencia Productiva en la última semana?

A lo largo de las próximas semanas iré publicando consejos para alcanzar tu Experiencia Productiva

By | 2016-07-03T21:14:43+02:00 3 julio, 2016|Categories: Efectividad|Tags: , , , , |0 Comments

Trabaja por contexto #habitolunes (XVII)

Trabaja por contextosEn el post anterior veíamos las 3 posibles formas de trabajar y hablábamos de poner en marcha el hábito de evitar, salvo casos excepcionales el trabajo según surge. Trabajar según surge nos ocasiona a menudo elegir hacer cosas de manera subjetiva con la consiguiente elección de tareas que no sean las que proporcionan la mayor efectividad y consecuentemente, dejando de hacer otras que si lo son.

GTD incide en la definición del trabajo para organizarlo en listas que nos faciliten esa elección de forma objetiva, y la forma más útil para hacerlo es a través de los contextos. Los contextos son aquello que necesitamos para poder realizar las tareas que al procesar hemos aplazado y no hay que realizarlas antes de una fecha, pero sin embargo han de estar hechas lo antes posible. Los contextos se pueden dividir en 3 tipos:

  1. Herramientas: Son aquellas cosas que necesitamos para poder realizar la tarea aplazada. Si nuestra acción es llamar a alguien, esa tarea podrá ser realizada si tenemos un teléfono.
  2. Lugares: Son aquellos sitios donde tenemos que estar para realizar una tarea aplazada. Si tenemos que comprar comida, tendremos que estar en el lugar adecuado para poder hacerlo, en este caso un supermercado.
  3. Personas:Son aquellos de los que necesitamos su participación para poder realizar una tarea aplazada. Son, por ejemplo, la toma de una decisión en la que necesitas que este presente tu pareja, jefe, subordinado, etc. para poder realizarla.

Trabajar con las tareas utilizando los contextos tiene 3 beneficios fundamentales:

  • Facilita la elección de las tareas en base a las posibilidades actuales de las que disponemos, ayudando consecuentemente a descartar aquellas que no podemos hacer en estos momentos
  • Evita la tentación de que empecemos a trabajar según surge porque no tenemos claras las tareas pendientes ni encontramos nada que hacer.
  • Facilita que nos centremos en hacer una tarea si la usamos junto a la captura de lo que nos «aparezca» en la cabeza

Te invito a que a lo largo de esta semana uses tus sistema para hacer tus tareas aplazadas. Trabaja por contexto y comprobarás los resultados

 

Que tengas buena semana

By | 2016-04-22T11:30:55+02:00 12 octubre, 2015|Categories: Efectividad|Tags: , , , , , |1 Comment