DAO

Como decíamos ayer…

Reivindicando la experiencia productiva

Principios GTD

Han pasado casi 2 años desde que escribí mi última entrada en este blog. Al valorar la posibilidad de retomarlo la primera idea que me venía a la cabeza es aquella frase atribuida a Fray Luis de León en el siglo XVI al retomar sus clases en la Universidad de Salamanca. Aunque yo no he sido encarcelado durante este tiempo, si he experimentando un proceso de liberación.

He estado valorando el sentido y la procedencia de continuar este blog de experiencias productivas que desde 2014 he ido compartiendo. Uno de los objetivos principales del blog era compartir mis experiencias por los derroteros de la productividad que durante varios años intenté plasmar a través de unas líneas en este blog.

¿Porqué experiencias?

El principal objetivo de este blog aprender, ya que los procesos de aprendizaje más profundos vienen precedidos de una emoción, y es más fácil aprender aquello que llama la atención saliendo de la monotonía y generando una emoción. Esa emoción requiere de un proceso de almacenaje de experiencias que podamos reutilizar en el futuro. Es por lo tanto fundamental acumular experiencias que generen emociones y nos permitan fijar el aprendizaje.

A lo largo de estos días, releyendo las entradas de este blog, he comprobado que muchas de ellas tienen sentido a día de hoy, y explican perfectamente pasado, presente y lo que considero será un futuro no muy lejano. Me ha venido a la mente el discurso pronunciado en 2005 por Steve Jobs en Stanford, cuando decía que solo puedes conectar los puntos hacia atrás, y que entonces tendrían sentido. Por este, y algún otro motivo, tiene lógica para mí mantener este blog, porque gran parte de lo que escribí en su día es la base de lo que estoy haciendo ahora, y fué el adelanto de algunas de las circunstancias que ocurrirían en un pasado no tan lejano.

Tienen para mí especial sentido dos, como son Del nuevo modelo laboral tradicional al trabajo en red y el de Conocer la realidad te ayuda a tomar decisiones.

Del nuevo modelo laboral tradicional al trabajo en red

Esta entrada, escrita en 2016, habla de nuevos modelos laborales, surgidos en circunstancias de crisis. En un mundo en continuo cambio desarrolla algunas características necesarias en los nuevos modelos laborales, más allá de las estructuras tradicionales. También plantea los riesgos de los nuevos modelos abiertos con estructuras planas, que en épocas de crisis pueden acentuarse. Desde Roma, la concentración del poder en una minoría degeneró, en época de Julio Cesar, de un sistema de república democrática a una dictadura con concentración mesiánica de la toma de decisiones.

Trasladándolo al ámbito que a mí me ocupa, las organizaciones, establecía en aquel post los requisitos necesarios para evitar que una organización se transformara en un lugar ineficiente y totalmente inviable. Más de 4 años después sigo reafirmándome en aquellas reflexiones, tan fáciles de pronunciar, pero a menudo difíciles de llevar a la práctica, pues como ya dijo San Agustín, y se encargó de desarrollar el gran Jurista Marco Tulio Cicerón (no es casualidad que fuera contemporáneo de Julio Cesar), “Errare Humanum Est” Errar es humano. En realidad, popularmente aquella frase en la época se extendió como “Cuiusvis hominis est errare: nullius nisi insipientis, in errore perseverare” que traducido diría “Errar es propio de cualquier hombre, pero sólo del ignorante perseverar en el error”. Este tipo de errores se ha repetido desde tiempos de Julio Cesar en Gobiernos y organizaciones, y como diría Jobs, Aunque en ese momento no se pueda ver con claridad, el tiempo se encarga de ubicar a cada uno en su sitio, clasificándolos en “ignorantes” o humanos en función de su perseverancia o no en el error.

Llevo desde, al menos 2014, intentando “clasificarme” en la parte de los humanos. Fue a finales de ese año cuando tuve la oportunidad de asistir a un taller GAIT (Glocal Agents of Intentional Transformation) sobre agentes de cambio para la transformación en las organizaciones, facilitado por un gran profesional como es Eugenio Moliní, que ha trabajado en Europa, África, y LATAM, con empresas nacionales, multinacionales y globales. De aquel encuentro, sumamente enriquecedor, puedes leer este magnífico resumen de David Criado, otro magnífico profesional, del que cada escrito es una experiencia de aprendizaje única e impagable.

En aquel encuentro aprendí muchas cosas, pero la experiencia me dejo marcadas algunas ideas que me acompañan desde entonces:

-“La gente cambia si quiere”, da igual lo que digas, escribas o hagas, y los múltiples reveses que te hagan ver que una idea no es viable, si no te empeñas en cambiar las cosas, esa idea seguirá sin funcionar. Esto hace bueno el refrán de que “Cuando el tonto (en este caso el “ignorante”) coge una linde, la linde se acaba, y el “ignorante” sigue.

-Es necesario practicar la compasión para el cambio, y aquí cito textualmente la frase que recoge David en su entrada: “Como profesionales del cambio es fundamental identificar las andaduras (gaits) de otros profesionales con intereses similares a los nuestros en el ánimo de practicar el cambio de acuerdo a nuestra vocación transformadora, sin ponernos en peligro a nosotros mismos o a los demás, por medio de la compasión hacia aquellos que quieren cambiar.” La compasión es un elemento necesario para el cambio en las organizaciones, compasión con nosotros mismos y con los demás miembros de la organización. El objetivo es generar en la organización un grupo de personas que se reúnen regularmente para apoyarse mutuamente y aumentar el impacto de las intervenciones de cambio disminuyendo el dolor causado. Esto no es condición suficiente, pero si necesaria, y al final no es otra cosa que ser buena persona, no porque lo diga yo, sino porque lo dice Howard Gardner, el autor de la teoría de las inteligencias múltiples, y premio Príncipe de Asturias 2011. Como dice Gardner en esta entrevista “Las malas personas no puedan ser profesionales excelentes. No llegan a serlo nunca. Tal vez tengan pericia técnica, pero no son excelentes … No alcanzas la excelencia si no vas más allá de satisfacer tu ego, tu ambición o tu avaricia . Si no te comprometes, por tanto, con objetivos que van más allá de tus necesidades para servir las de todos. Y eso exige ética.”

Conocer la realidad te ayuda a tomar decisiones.

El segundo texto que quería traer hoy aludía a la necesidad actuar en base a datos en lugar de intuiciones. He aprendido a evitar basarme en las intuiciones, porque suelen estar sesgadas, a veces sin mala intención, otras con un claro objetivo de control, u otro tipo. La intuición debe usarse siempre de modo subsidiario a los datos, y a elementos medibles. En mi experiencia, cuando se quieren imponer criterios de valoración subjetivos y cambiantes a voluntad, detrás se esconden objetivos de manipulación y control. Todas las dictaduras comienzan así, desde Roma, hasta nuestros días. El “dictator” romano se establecía para solucionar crisis en periodos limitados a 6 meses, pero de ahí al “dictator vitalicio” hay un solo paso, a lo largo de la historia suele ser así. En contraposición, los nuevos modelos de organización deben basarse en reglas claras, transparentes y medibles, pues de esta forma se puede comparar, valorar y mejorar la tomar de decisiones.

En muchas ocasiones la unidad de medida no refleja la realidad, bien porque está sesgada, o porque no se han tenido en cuenta ciertos parámetros, como por ejemplo en la medida de la productividad, de cuya forma de ser medida publiqué un artículo en 2018 en la revista Pymes, Autónomos y emprendedores. Del Economista(página 28 y 29). Es necesario trabajar para que estas medidas tiendan a ser más fiables cada vez, es solo cuestión de perseverancia e iteración, pero sobre todo de voluntad de transparencia.

En mi experiencia trabajando en, por y para las organizaciones, estos parámetros son fundamentales para mejorar las mismas, la gobernanza abierta y clara, y la medida y análisis de datos. Ambas son necesarias para la toma de decisiones efectivas en las organizaciones. Buena parte de mi carrera profesional la he dedicado a la mejora de la toma de decisiones en las organizaciones, y desde entonces vengo investigando, midiendo y conectando organizaciones para facilitar que consigan sus objetivos, con una vocación de curiosidad perpetua, pues solo esa curiosidad genera preguntas. La evolución de las organizaciones no está solo en las respuestas, a veces es el camino para encontrarlas lo más importante.

Las lecciones aprendidas

Tras casi dos años sin escribir, esta entrada esta siendo un bálsamo recordando proyectos, objetivos y metas. Quizá debí escribirla antes, pero todo tiene su momento, y probablemente este era el momento de esta entrada, porque el tiempo es la mejor medicina para quien pierde el apego a ciertas costumbres como la de escribir, quizá porque son necesarios silencios, quizá porque es mejor no escribir cuando no puedes mejorar dicho silencio, o quizá porque hay silencios que vistos con perspectiva resultan atronadores.

Sea como fuere, en esta nueva etapa, viendo la utilidad que supone releer aquello que en su día escribí, quiero mantener este blog, pero solo voy a escribir cuando mis escritos sean capaces de mejorar el silencio, evitando caer en escribir para no decir nada, o para decir siempre lo mismo. La temática de este blog a partir de ahora se va a centrar en reflexiones personales sobre mi visión a largo plazo de diferentes temáticas en las organizaciones en general y toma de decisiones. Conozco y admiro muchos profesionales que tienen una especial habilidad para predecir escenarios a futuro, y son capaces de perseverar en su visión antes de que esta se haga realidad, bien haciéndola realidad ellos, o bien posicionándose para cuando esa realidad llega. Escribirlo es el primer paso, a veces el más difícil, para empezar a actuar en consecuencia para conseguirlo. Quiero que este blog sea un cuaderno de bitácora, donde poder refrendar o no mis planteamientos, como he podido hacer con los de 2016.

A pesar de que no he escrito en mucho tiempo, no he dejado de leer, acumular experiencias, y aprender. Estos 3 años son probablemente los años que más aprendizaje he acumulado de los últimos 30. Volviendo al discurso de Jobs, si lo miro con perspectiva, quizá todos los anteriores, dan sentido a estos 3, que a su vez estoy convencido que darán sentido a los que están por venir.

En todos estos años he aprendido algunas valiosas lecciones, que me gustaría compartir contigo, y que quisiera que quedaran aquí como una nota a futuro, para cuando venga a revisarla en unos años:

  • Hay proyectos que no salen a la primera, pero sin embargo merecen la pena. Por ejemplo, con respecto a la necesidad de crear nuevos modelos laborales que escribí en 2016, y que ya había trabajado en desarrollar tiempo antes con Unipimus, sigo pensando que es necesario encontrarlos, y aunque aún no he conseguido definir un modelo que merezca la pena implementar, cada día estoy convencido de estar más cerca, y antes o después va a llegar. El tiempo me dará o quitará la razón.
  • Ten paciencia y perseverancia. En muchas organizaciones en las que he estado, y en todas a las que pertenezco actualmente me ha ocurrido que mi visión de los derroteros de esta estaba formulada muy a largo plazo, y aunque a largo plazo suelen cumplirse mis predicciones, no he sabido en muchos casos actuar a corto plazo. Esto me ha llevado en ocasiones a alguna de estas dos circunstancias:
    • No conseguir que la organización esté lo mejor preparada posible a largo plazo cuando los escenarios previstos llegaran, y poder aprovecharlos, perseverando hasta el momento adecuado en base a esa visión.
    • No conseguir que la organización esté lo mejor preparada posible a largo plazo cuando los escenarios previstos llegaran, y poder aprovecharlos, perseverando hasta el momento adecuado en base a esa visión.
  • Aprovecha en cada momento los recursos que tienes, también escribí hace tiempo sobre esto. Es una obligación aprovechar cada uno de los recursos que tienes. No tiene sentido quejarse de los que te faltan, ni infrautilizar los que posees, “Be wáter my friend”.
  • Busca personas que compartan tu visión y te ayuden a ser mejor, o que al menos te permitan crecer a tu máximo potencial, empezando por ti mismo. Ya tienes bastante con tu mente en la lucha con las autolimitaciones, como para que nadie venga a decirte lo que tienes, o no tienes que hacer, y decir. Del mismo modo, no hagas eso con tus subordinados. Como diría Eugenio Moliní, practica la compasión, y fomenta el camino de la piedra a la perla de cada cual, empezando por las tuyas.
  • Hagas lo que hagas, por mucha visión a largo plazo satisfactoria que tengas, si no eres capaz de disfrutar durante el camino, es mejor que no empieces, porque seguramente no tiene sentido lo que vayas a hacer. Del mismo modo, no te embarques en proyectos mediocres, solo tiene sentido participar en proyectos que generen cambios reales que merezcan la pena. También aquí aplica el discurso de Jobs: “Solo tienes una vida, no la malgastes viviendo la de otro.”
  • Usa datos objetivos para tomar decisiones. Es muy fácil edulcorar la realidad, o inventarse reglas subjetivas para conseguir la cuadratura del circulo, pero la realidad es tozuda. No te fíes de tu intuición y úsala subsidiariamente a los datos. Los datos afloran la realidad, por cruda que sea, como el niño del cuento del Rey desnudo. Hasta que el niño no dijo, “Excelencia, esta usted desnudo”, no hizo caer en la cuenta a todos del engaño colectivo al que estaban sometidos. Podemos establecer todas las reglas que queramos, y enmascarar la realidad con hechos cuidadosamente seleccionados, pero la realidad es la que es. En una interpretación libre de la frase del maestro Yoda, podríamos decir que “Lo subjetivo esta segado, el sesgo lleva a la opinión y en la opinión está el error y el lado oscuro. Veo decisiones subjetivas en ti”
  • Asume tu responsabilidad en los proyectos que han fallado, analízalo honestamente y vuelve a empezar de nuevo, persevera y se paciente. Tal y como dijo San Ignacio de Loyola “Si pidieran disolver la compañía, bastarían 15 minutos de oración para tranquilizar mi alma, y ponerme de nuevo en camino”. Aunque requerir solamente quince minutos es una aspiración, a mi modo de ver solo accesible a la santidad, intentar ponerte en camino lo antes posible si es una actitud humana, con humildad y sabiduría, pues rectificar es de sabios. La velocidad en este punto es esencial, y aprovecho para pedir públicamente que cualquiera que perciba en cualquier momento que estoy poniendo mis esfuerzos en proyectos fallidos me lo haga saber cuanto antes, con la compasión de la que habla Moliní, pero con la diligencia que el Código Civil presupone a un buen padre de familia. Muchas veces eres tú mismo el que más tarda en ver que el proyecto en el que participas o lideras no va a ninguna parte.
  • Quema las naves. Otra reflexión que escribí hace tiempo. Quemar las naves es la única actitud que te ayudará a seguir adelante. Una vez llegues a tierra firme desconocida, quemar las naves irremediablemente te obligará a seguir adelante. No hay excusas, no hay otras soluciones intermedias, es volver victorioso o no volver.

¿Y ahora qué?

Hace algo más de 3 años empecé a interesarme por el mundo Blockchain. Tras este tiempo, leyendo, investigando y experimentando, he podido ver la evolución de este mundo en los que se acercaban a él, desde el negacionismo, la desconfianza, la reticencia hasta llegar al día de hoy, donde está empezando una fase de adopción lenta pero firme a nivel global. Este sector tiene mucho recorrido, y vive un momento dulce, el camino ha sido interesante y lleno de retos, experiencias y aprendizajes, pero cada día tengo más claro que ha merecido la pena. Este mundo evoluciona diariamente, cada semana es como si todo volviera a empezar, y hay una constante evolución. Estoy convencido que será tan decisivo como lo ha sido internet desde los años 90.

En este aspecto, son muchas las posibilidades que se despliegan cada día. Desde hace algún tiempo estoy trabajando en varios aspectos, pero quiero especializarme en un campo de Blockchain muy concreto, las Organizaciones Autónomas Descentralizadas (DAO). En estas organizaciones se dan varias características entre las que están:

  • Automatizar los sistemas de relaciones formales e informales entre los participantes de la DAOs.
  • Disminuir el coste de las transacciones de estos para mejorar la eficiencia.
  • Poder medir el alcance y repercusiones de las decisiones de cara a facilitar la toma de decisiones.
  • Establecer un sistema de valoración dentro de las DAO transparente.
  • Generar un modelo que permita interconectar diferentes DAO para facilitar intercambios entre ellas.
  • Establecer sistemas que valoren la interacción y clasificación de los usuarios dentro de las DAO.
  • Facilitar la gobernanza.

Al interesarme por las DAO, empezó a tener sentido todo lo que he hecho hasta ahora, y tengo una sensación de conexión de los puntos, que se va a ver traducida en los resultados de los próximos años en el desarrollo de nuevos modelos organizativos.

Este año, ya desde el 1 de enero he arrancado nuevos proyectos y metas que os iré mostrando desde este rincón personal, que quiero utilizar como bitácora para mirar al horizonte, atrás solo queda el oceano con mis naves ardiendo. Para contar mi experiencia con Blockchain en general, y las DAO en particular, voy a poner en marcha una nueva web, donde hablaré de todo lo relacionado con el tema. Os iré anunciando más por aquí. 

Os invito a mirar al futuro conmigo. Estoy convencido que vienen cosas grandes. Nos vemos en las Redes.

By | 2021-01-11T22:04:01+01:00 11 enero, 2021|Categories: Off-Topic|Tags: , , , |0 Comments