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¿Por qué te gusta hacer tus tareas con estrés?

Hacer con estrés¿Eres de ese tipo de personas a las que por algún extraño motivo se le suele alinear los planetas para, al final, terminar realizando las tareas de los proyectos con fecha de entrega en el último momento?

¿Te suele pasar que, además, cuando terminas un proyecto ya tienes otro a punto de vencer esperando, de forma que tus periodos de tranquilidad son unos pequeños momentos entre proyecto y proyecto, o a veces ni eso?

Si a las 2 preguntas anteriores has respondido que si, te encuentras en el grupo de aquellos que disfrutan realizando sus tareas con estrés. Además, estas tareas pertenecen a proyectos tanto del trabajo como de tu vida personal, y van desde redactar un complejo informe hasta limpiar el coche. Como se suele decir, «Te pilla el toro con frecuencia».

Si te gusta trabajar así, eres de las personas que realizan el trabajo según surge, tal y como explico aquí. En ese caso, no es necesario que cambies nada y puedes dejar de leer este post.

Sin embargo, si esta forma de trabajar te desagrada y no ves claro qué hacer para solucionarlo, este post puede decirte mucho.

¿Alguna vez te has preguntado por qué te pasa esto?

Casi todas las tareas que tienen fecha objetiva suelen tener un plazo amplio y razonable para realizarlas. Si no es así, el problema es que has negociado mal la fecha de entrega, que aunque venga impuesta, si es imposible, no tiene sentido aceptarla. En el trabajo del conocimiento solemos tener más tareas que hacer que tiempo disponible. Una cuestión fundamental, por tanto, es diferenciar aquello que tienes que hacer de lo que no tienes que hacer; puedes ampliar información de este asunto en este post.

Si no se dan las circunstancias anteriormente mencionadas, o ya las has resuelto, ¿Cuál es el problema entonces?

El problema en estas circunstancias es que empiezas tarde las tareas que componen el proyecto. Esto ocurre en la siguiente secuencia:

1.Estás acostumbrado a empezar un proyecto y terminarlo, tomándolo como una única acción. Si un proyecto tiene cierta complejidad, tiendes a posponer su comienzo, probablemente  porque subestimas la complejidad del mismo, y no empiezas hasta que no queda más remedio, porque la fecha se echa encima, y para ese momento ya tienes poco tiempo.

2.Entonces te dedicas por entero a ese proyecto, sin atender a nada más, para poder terminarlo en fecha, pero como ya tienes el tiempo justo, lo haces de forma apresurada, con estrés y con el único objetivo de quitártelo de encima. El estrés y la falta de tiempo tienen como consecuencia una merma considerable en la calidad del proyecto, cosa que te genera frustración.

3.Cuando concluyes ese proyecto, has descuidado otros que te encargaron hace tiempo, y a los que ya también se les acerca la fecha de vencimiento, con lo cual vuelves a tener estrés, de manera que el único sosiego que te queda es el corto periodo de tiempo que te permites entre proyecto y proyecto. Si son varios los que vencen a la vez, entonces la situación de estrés puede convertirse en insostenible.

Estas 3 situaciones, repetidas proyecto tras proyecto, provocan un círculo vicioso de estrés, del que únicamente nos liberan los periodos de vacaciones, donde desconectamos, para volver a empezar cuando retomamos el trabajo.

Esto, que parece muy complejo, tiene una fácil solución, basada en el uso de 2 sencillas pautas que te ayudarán a romper este círculo vicioso:

1. Empieza desde el primer día a realizar tareas de todos los proyectos cuyas acciones tengan fecha objetiva de vencimiento.

2. Divide los proyectos en acciones sencillas, pues es fundamental que las acciones sean sencillas y claras para que te resulten fáciles de hacer y no las pospongas. Para redactar tareas adecuadamente puedes consultar aquí.

En los proyectos cuyas tareas tienen fecha de vencimiento, es necesario empezar desde el principio a realizar pequeñas acciones. Si abandonas un proyecto porque otro te vence, esto influirá negativamente en el proyecto que abandones, generando el círculo vicioso antes mencionado cuando se aproxime el vencimiento de este. Para romper ese círculo, ve realizando todos tus proyectos en paralelo poco a poco. Si te encuentras en ese círculo vicioso, has de aceptar que no verás resultados rápidamente, pero en poco tiempo comprobarás la satisfacción de realizar los proyecto en fecha, ganarás en calidad de tus proyectos y eliminarás el estrés.

El primer paso no te lleva donde quieres ir, pero te saca de donde estas.

Si tiene fecha objetiva, comienza hoy lo que sueles dejar para mañana y, si no, incúbalo.

Espero tus comentarios.

By | 2016-07-03T20:41:46+02:00 24 mayo, 2016|Categories: Efectividad|Tags: , , , , |0 Comments