metodologia

Hablando de compromisos (I)

CompromisoHay 3 cosas que no vuelven atrás: La fecha lanzada, la oportunidad perdida, y la palabra pronunciada. (proverbio chino)

La historia humana, hasta donde la conocemos, es una historia lineal. No podemos volver en el tiempo, seguimos un cronograma de acontecimientos.

Esta circunstancia es muy útil en materias como el derecho o la economía para distintos aspectos. En derecho, por ejemplo, la cronología de las muertes de distintas personas, como un padre y un hijo, son fundamentales para determinar, entre otros, quien ostenta el derecho a suceder al fallecido, y debido a esto aparecen figuras como la premoriencia y la conmoriencia para establecer criterios que permitan dirimir conflictos en los casos de duda.

De igual manera en economía se establecen criterios como el LIFO o el FIFO, para determinar que stocks deben salir primero de un inventario, si los primeros que llegaron o los últimos que entraron. Este sistema también se tiene en cuenta en otros ámbitos de la vida tan cotidianos como el turno de espera para comprar el pan, donde concretamente se suele utilizar el método FIFO. Las llamadas «colas» de los distintos comercios tradicionalmente han venido utilizando este método como forma habitual de ser gestionada. En algunos lugares están implantando un sistema de espera que pondera diferentes parámetros como el tiempo que hace que llegaste, el tipo de trámite a realizar, o lo buen cliente que eres.

Establecer una metodología tiene sentido en otros ámbitos, como el de la gestión de los compromisos, pero llegados hasta aquí merece la pena que nos preguntemos

¿Qué es un compromiso?

¿Que tipos de compromisos tienes?

¿Crees necesario gestionar tus compromisos?

¿Que método utilizas para gestionar tus compromisos?

A lo largo de próximos post seguiré hablando del concepto de compromiso y distintas formas de gestionarlo.

Que tengas buena semana. Nos vemos en las redes.

 

By | 2018-10-10T04:58:35+02:00 2 octubre, 2018|Categories: Compromisos|Tags: , |0 Comments

Errores al poner en marcha GTD 01: Conoce bien la metodología

Libro GTDUna vez que tenemos voluntad firme de cambio y hemos decidido implementar GTD como una solución para la mejora de la productividad personal, tenemos que tener en cuenta que su implementación se basa en la aplicación de unas reglas muy sencillas, que no son difíciles de aprender, pero que su aplicación se traduce en la implementación de una serie de hábitos, como dice mi amigo David Sánchez en su blog.

La aplicación de esos hábitos supone un cambio radical en la forma de organizarte y sin lugar a dudas, te lo digo desde ya, el adquirir cada uno de esos hábitos, porque lo mas prudente es irlos alcanzando poco a poco, te va a suponer en mas de una ocasión, caerte del sistema, abandonar el uso de la metodología. Esto es algo normal, al cien por cien de los usuarios de GTD que conozco les ha pasado, yo por supuesto no soy una excepción, y como esto es un paso necesario en la travesía hacia el uso correcto de GTD, voy a comenzar una serie basada en la experiencia propia y de aquellos a los que he ayudado a poner en marcha el sistema, para paliar de alguna forma alguno de los errores de gente que como tu, una vez fueron principiantes y se encontraron en la situación de poner en marcha GTD, o de retomarlo tras una de esas caídas del sistema.

Uno de los principales errores es el implementarlo sin conocer la metodología, que a día de hoy se basa en el libro «Organízate con eficacia» de David Allen, y sus actualizaciones «Haz que funcione» y «Se mas eficaz», donde se matiza el libro original. No puedes aplicar algo de lo que no conoces las reglas, por este motivo es necesario que los leas, si es posible 2 veces mejor que una, puesto que en cada relectura iras descubriendo y corrigiendo los motivos por los que te caíste la vez anterior.

Tomate tu tiempo, es mas efectivo marcar bien tu rumbo, aunque tardes en empezar a navegar, que comenzar a navegar en sentido contrario al que quieres ir. Se tarda algún tiempo en entender que una lectura rápida del método no basta. Conforme vayas leyendo, y sobre todo, releyendo descubrirás en los libros esos matices, que no habías apreciado en la lectura anterior. En los libros de David Allen hay algunas cuestiones del método que se dan por entendidas y pueden generar dudas en su implementación, por otro lado hay que entender que el primer libro es del año 2000, y que en aquella época no había tantos programas de tareas informáticos como hay ahora, y la información se trataba de otra manera. Este es otro error que daría casi para otro post; al usar GTD, la herramienta no es importante, lo importante es la metodología por lo tanto, no pierdas tiempo probando programas para ver cual es mejor, encuentra un programa que te permita utilizar la metodología de forma adecuada, y si te funciona, ese es el mejor programa para ti.

Yo además te recomendaría, aunque pueda sonar algo trasnochado, que empieces utilizando papel. Si a la complejidad de utilizar la metodología le añades la de buscar y utilizar una herramienta, que en muchos casos hay que adaptar, te será mas difícil poner en marcha tu sistema. Es mas efectivo aprender en papel, ya tendrás tiempo, cuando tengas algo mas de conocimiento, de buscar una herramienta informática y pasarlo a digital.

Además de eso tienes la opción de preguntar, puedes plantearme tus dudas, que intentaré responder tan pronto como me sea posible, puesto que ante una duda a la que no encuentras solución, yo siempre avance mucho mas rápido pidiendo consejo alguien que tenia mas experiencia que yo. En mi blog tienes enlaces de otros blogs de personas que también podrán ayudarte.

Espero tus comentarios o dudas.

By | 2016-04-22T11:56:30+02:00 19 enero, 2015|Categories: Efectividad|Tags: , , , |0 Comments